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lunes, 2 de mayo de 2022

Más allá del tiempo (Jiddu Krishnamurti y David Bohm)

Buenos días blogueros,

Un compañero me recomendó leer Más allá del tiempo. Es un libro al que él recurre periódicamente, si bien no para leerlo entero sí para retomar ciertas partes de su contenido.

Os cuento mis experiencias a continuación.



SINOPSIS de Más allá del tiempo

Este libro reproduce la apasionada y profunda discusión entre un gran maestro espiritual y un físico eminente. Un abanico de cuestiones recorre los diálogos. ¿Ha tomado la humanidad un rumbo equivocado que conduce a una serie interminable de conflictos y destrucciones? El origen del conflicto humano, ¿no reside en la incapacidad del individuo para enfrentarse a lo que realmente es? ¿No tiene esa incapacidad su raíz en las divisiones que el «pensamiento» introduce en la «psique»? ¿Por qué hemos convertido el «pensamiento» en algo tan desmesurado y avasallador?

Ambos sabios coinciden en la escasa adecuación entre el pensamiento de la técnica y la realidad más profunda. Es preciso alcanzar la libertad respecto a las posturas egocéntricas. Una libertad que implica una índole especial de «discernimiento». Este discernimiento es el que hace percibir que más allá del pensamiento solo hay energía y forma, sin «yo» y sin tiempo, un trasfondo vacío de todo contenido, y que más allá de esta «nada» se encuentra algo mucho más intenso. Tal es la «base» de todo lo que existe, el comienzo y fin de todas las cosas.

La ciencia ha identificado esta «base» con la materia, pero ello comporta el olvido de lo «interior». Krishnamurti enseña que el contacto con la «base» solo se alcanza cuando la mente está en silencio, vacía de todo pensamiento. Entonces se disipa ese «centro de oscuridad» que es el «yo», y se produce una mutación fundamental.

Nuevas preguntas surgen a partir de aquí. ¿Cuál es la relación entre alguien atrapado en «la oscuridad del yo» y alguien liberado? ¿Cómo repercute la liberación en el cerebro? ¿Puede evitarse el deterioro de las células nerviosas y la senilidad? Krishnamurti coincide con Bohm en la idea de que la libertad y el discernimiento inciden en el funcionamiento del cerebro. El referente es la energía que está más allá del pensamiento, más allá del tiempo y la materia. El ser humano es transformable: un mensaje de lúcida esperanza impregna finalmente estos apasionantes diálogos.


AUTORES de Más allá del tiempo


Jiddu Krishnamurti (1895-1986) nació en Madanapalle, en el actual estado de Andhra Pradesh, al sur de la India. Ha sido uno de los maestros espirituales más aclamados y carismáticos del siglo XX, único y revolucionario, despertador de conciencias y admirado por muchos. Inicialmente visto como un nuevo mesías, en un momento de su vida hubo un cambio tan profundo que rechazó cualquier título de maestro o autoridad,  afirmando que la verdad es “un país sin camino” ajeno a cualquier religión, filosofía o secta.

Su máxima fue la de que el descubrimiento personal no viene de fuera, en formas de dogmas y religiones, sino mirando hacia dentro, en nuestro interior, que es el lugar de donde tendremos la respuesta a la cuestión sobre quienes somos. No ofrecía una «filosofía», sino la posibilidad de que el ser humano quedara libre de todos los sistemas, de las cadenas de las ideologías y de las opiniones populares, de las religiones organizadas, de la tiranía de la mente y de la del cuerpo. 

La vida de Jiddu Krishnamurti es un largo trayecto, con sus giros y altibajos, en los que tuvo el honor de codearse con grandes figuras de su época e influyó en el pensamiento filosófico del siglo XX. Sus conferencias y escritos han inspirado a miles de personas. Sus charlas y diálogos están recogidos en numerosos libros, muchos de los cuales han sido publicados por Kairós.


David Bohm - Autor Más allá del tiempo con Jiddu Krishnamurti

David Bohm fue uno de los científicos más destacados del siglo XX en física teórica a nivel mundial. Colaborador de Einstein, es mundialmente conocido por sus trabajos en física cuántica (teoría de las variables ocultas no locales) que dieron pie a un nuevo paradigma científico que pone en entredicho nuestro concepto de realidad.

De fuerte compromiso social y político tuvo que abandonar los Estados Unidos cuando los tribunales le exigían que delatara a sus antiguos compañeros del partido comunista.

Entre la ciencia y la filosofía, David Bohm es autor de muchas obras destacadas. La síntesis de su pensamiento la ha expuesto en el libro La totalidad y el orden implicado, publicado por Kairós.


OPINIÓN de Más allá del tiempo

Más allá del tiempo es un libro de 384 páginas divididas en 13 capítulos cuya primera edición se publicó en 1996. Ha sido elaborado basándose en una serie de diálogos que sostuvieron Krishnamurti y el profesor David Bohm en Estados Unidos e Inglaterra entre los meses de abril y septiembre de 1980. En ocasiones estuvieron presentes otras personas y sus aportaciones circunstanciales a las discusiones, con una excepción, se atribuyen a interlocutor y no a individuos concretos.

El libro consta de trece conversaciones en las que podemos observar a dos personajes grandes, importantes e influyentes en sus campos (Krishnamurti en el campo espiritual y Bohm en el campo de la física teórica) diseccionando conjuntamente conceptos como pensamiento, espacio o tiempo, entre otros.

Creo que uno tiene que negar la noción misma del tiempo en el sentido de anticipar el futuro, y negar todo el pasado.


No suelo dar mi opinión sobre aquellos libros que no he terminado de leer pero con este voy a hacer una excepción. Más allá del tiempo es un libro que, como os comentaba al principio, me ha recomendado y prestado un compañero de trabajo. Es un libro que él suele leer de manera recurrente si bien no en toda su totalidad sí para refrescar partes concretas del libro. Yo no he sido capaz de terminarlo. Ni siquiera de llegar a la mitad. Lo empecé con muchas ganas, intentando entender todo aquello de lo que hablaban y seguir su conversación de cabo a rabo.

Con este libro ha quedado demostrado que mi mente es muy sencilla. No soy capaz de seguir la lógica, los razonamientos y las conclusiones que estos dos personajes van sacando tras sus conversaciones. Es más, aún a riesgo de que os riais de esta servidora, os diré que esos diálogos muchas veces me han recordado a la escena de Abbot y Costello "¿Quién está en primera base?" A mí, personalmente, me han parecido diálogos absurdos y sinsentido, y he sido incapaz de poder hilar o inferir razonamiento alguno desde el tema que tratan hasta la conclusión a la que llegan. Hay partes que me leído dos o tres veces pero al llegar a la conclusión pienso: "¿Y cómo dan por válido ese razonamiento y descartan cualquier otra posibilidad?" 


Ejemplo1:

"DB: Usted está diciendo que el pensamiento es un proceso que está incluido en el tiempo.

K: ¿No le parece que el pensamiento es el proceso del tiempo? Porque el pensamiento se basa en la experiencia, en el conocimiento, en la memoria y su respuesta, que constituya la totalidad del tiempo.

DB: Tratemos de expresarlo diciendo que el pensamiento, tal como generalmente lo conocemos, está en el tiempo.

K: El pensamiento, tal como lo conocemos actualmente, pertenece al tiempo.

DB: Sí. Hablando en general, yo estaría de acuerdo.

K: Hablando en general, el pensamiento es tiempo.

DB: Se basa en la noción del tiempo

K: Sí, muy bien. Pero para mí el pensamiento en sí es tiempo.

DB: El pensamiento mismo crea el tiempo, correcto."



Ejemplo2:

"DB: Me parece que lo que usted está diciendo es que la noción de controlarse a sí mismo psicológicamente no tiene sentido.

K: Por lo tanto el conocimiento del «yo», el conocimiento psicológico, es tiempo.

DB: Sí, entiendo que la totalidad de ese conocimiento es «yo», es tiempo.

K: Entonces, ¿qué es la existencia sin esto? No hay tiempo, no hay conocimiento en el sentido psicológico, ningún sentido del «yo». ¿Qué es lo que queda entonces? Al llegar a ese punto, la mayoría de la gente diría: «¡Qué horror es todo esto!»

DB: Sí, porque parece que no hubiera nada.

K: Nada. Pero si uno ha llegado a ese punto, ¿qué hay? ¿Diría usted que porque no hay nada eso es todo?

DB: Sí, aceptaría eso. Lo sé. Es verdad, lo contiene todo.

K: No hay meditación, nada.

DB: Ninguna cosa.

K: Ninguna cosa, correcto.

DB: Una cosa es limitada y esto no es una cosa porque no hay límites... Al menos lo contiene todo en potencia.

K: Un momento. Si no es nada, y por lo tanto lo es todo, entonces todo es energía.

DB: Sí. La base de todo es energía.

K: Por supuesto. Todo es energía. [...]"


He leído esos fragmentos varias veces, incluso escribiendo esta pequeña opinión del libro Más allá del tiempo. Pero sigo sin entenderlo, sin comprenderlo, sin poder seguir los pasos de estos dos grandes: Jiddu Krishnamurti y David Bohm. Viniendo estos diálogos de dos eminencias no puede darse el caso de que sean un sinsentido; por eso la conclusión lógica es que mi cerebro no da para más, es simple, es limitado. 

He intentado saltar de diálogo en diálogo para ver si completaba con éxito alguno de ellos; pero no he sido capaz. Al final acabé leyendo la última parte del libro para llegar, finalmente, a la misma conclusión. Este libro no es para mí. Tal vez porque quiero entenderlo todo para saber en qué lado posicionarme, para poder corroborar lo que ellos dan por hecho, para poder tener una idea propia. Para no pensar ni sentir que estoy viendo a dos personas hablando un idioma que no comprendo, mientras lo único que hago yo es girar la cabeza de lado a lado (como el que mira un partido de tenis) al ritmo en el que ellos mueven la boca y salen palabras de ella, pero de cuya conversación no entiendo absolutamente nada.

Mi cerebro está muy acostumbrado a esta idea evolucionista de que llegaré a ser algo, de que ganaré algo, de que debo tener más conocimientos.

Para más información:


viernes, 28 de mayo de 2021

Tocar los libros (Jesús Marchamalo)

Buenos días blogueros,

Hoy os quiero hablar de uno de los libros que me compré para el día del libro. Un libro que venía recomendado por Marilú del blog Cuentalibros.


Tocar los libros (portada) - Jesús Marchamalo


SINOPSIS:  


Decía Marguerite Yourcenar que la mejor manera de conocer a alguien es ver su biblioteca. Y es cierto que los libros hablan de nosotros; de nuestros intereses e inquietudes, de nuestros temas y autores predilectos. Hablan de los lectores que somos, pero también de los que fuimos, y de los lectores que quisimos ser y en los que finalmente no nos convertimos. 

Tocar los libros, desde su aparición en 2004, se ha convertido en un clásico de los libros que hablan sobre los libros y las bibliotecas personales, y en esta nueva edición, revisada, remozada, ampliada, sigue indagando en nuestra relación con ellos - cómo los acumulamos, cómo los ordenamos, cómo nos deshacemos de los que consideramos prescindibles - y en cómo nuestros libros construyen de algún modo nuestra biografía. 

Una declaración de amor, repleta de ironía, complicidad y humor, a la lectura y una defensa apasionada de los libros y la literatura.


SU AUTOR:


Jesús Marchamalo - Autor de Tocar los libros

Jesús Marchamalo ( Madrid, 1960 ), escritor y periodista, ha desarrollado gran parte de su carrera en Radio Nacional de España y Televisión Española y ha obtenido los premios Ícaro, Montecarlo y Nacional de Periodismo Miguel Delibes, entre otros. 

Es autor de casi una veintena de libros, entre los que cabe citar La tienda de palabras, Las bibliotecas perdidas, Cortázar, Los reinos de papel, La conquista de los polos o Me acuerdo. 

En la actualidad colabora en el programa cultural La estación azul, y en El ojo crítico, de RNE.


OPINIÓN:


A mediados de febrero leí una publicación en las redes sociales de Marilú, del blog Cuentalibros, sobre el libro que hoy reseño. Cuando sentí la fuerza y la ilusión con la que escribía no pude evitar añadirlo a la lista de pendientes y con ocasión del día del libro me di el gustazo de comprarlo.

Al recibirlo me sorprendieron mucho tanto su tamaño como su formato, porque la edición ampliada y revisada que ha publicado Ediciones Cátedra de Tocar los libros de Jesús Marchamalo tiene unas dimensiones pequeñas. Es un libro de 17cm de alto x 12 de largo x 1 de ancho. Como podéis imaginar es un libro corto que consta de 137 páginas, entre las que podremos encontrar multitud de fotografías y, divididas en Nueva apología, prólogo y cinco capítulos.

Ahora bien, que esto no os confunda porque Tocar los libros es un libro pequeño de tamaño pero grande en contenido. En él, el autor nos intenta hacer cómplices y participes de la historia de los libros: cómo se guardan  y almacenan en las bibliotecas privadas, por qué sentimos esas ansias tan enormes por acumular libros, cómo se ordenan, cómo nos deshacemos de ellos, si nos gusta o no tenerlos firmados por el autor, si somos capaces de subrayar un libro o no, etc.

En este breve pero intenso ensayo, Jesús Marchamalo nos habla sobre las bibliotecas de múltiples y variados autores tanto españoles como extranjeros, vivos y muertos, y nos sorprende con anécdotas que han vivido cada uno de ellos así como de las desgracias que han sufrido (saqueos, inundaciones, bombardeos, incendios). Ahí tendremos entre otros a Umberto Eco, Julio Cortázar, Brice Echenique o Pérez-Reverte.

Hay cabida para los libros que leemos una vez, para los que releemos, para los que por alguna causa dejamos a medio leer, para los que son malos y con los que somos incapaces de avanzar en la lectura y, no se olvida, de los que contienen faltas de ortografía.

El escritor colombiano Álvaro Mutis defendía que hay demasiados libros para leer como para perder el tiempo en cosas que no interesan.

Tocar los libros está escrito en primera persona y contiene preguntas hechas con la mente que no se puedan responder con el corazón. Por ejemplo, "¿qué sentido tienen esas estanterías atiborradas, que ocupan todas las paredes, llenas de libros rebozados en polvo, en doble fila, cruzados, traspapelados?" o "¿para qué conservar libros que sabemos que nunca vamos a volver  a leer, que probablemente nunca vamos a volver a necesitar y que, sobre todo, no nos caben?" 

Con toques de humor e ironía esparcidos a lo largo del libro Jesús Marchamalo nos saca la sonrisa del que sabe que esconde algo, del que sabe que es cómplice de una mentirijilla y del que no se arrepiente de contarla.

Una vez lo visitó en su casa de Londres el actor Andy García, quien, espantado por los estantes atiborrados, no puedo evitar la pregunta mágica: "¿Y eso, lo has leído todo?" A lo que Cabrera, echando una enorme bocanada de humo, travieso y juguetón, respondió: "Sí. Pero solo una vez, tranquilo".

Guillermo Cabrera en su biblioteca londinense - Tocar los libros


El autor nos comenta que la influencer del orden Marie Kondo plantea que el número ideal de libros que debe haber en una biblioteca doméstica no debe exceder de los treinta. No sé para vosotros, lectores, pero para mí sería impensable ya que solamente en mi habitación hay más de esa cantidad.

En definitiva, la mejor manera de disfrutar Tocar los libros es cerrando los ojos y escuchando porque el autor Jesús Marchamalo nos deleita con una preciosa narración sobre lo que más nos interesa: los libros y todo lo que gira alrededor de ellos. 

Compartir lecturas hermana como hermanan los gustos culinarios, ser del Atleti o veranear en el mismo lugar de la costa.

Calificación:

Para más información:

   

miércoles, 25 de septiembre de 2013

La nariz de Charles Darwin (José Ramón Alonso)

Buenos días blogueros,

En mayo os presenté una obra que la editorial Almuzara acababa de editar en edición de bolsillo. La obra en cuestión es un ensayo titulado "La nariz de Charles Darwin y otras historias de la neurociencia" escrito por José Ramón Alonso, que es entre otras cosas Doctor por la Universidad de Salamanca, Catedrático de Biología Celular y Director del Laboratorio de Plasticidad neuronal y Neurorreparación del Instituto de Neurociencias de Castilla y León. 


Agradezco a la editorial Almuzara el envío del ejemplar.

SINOPSIS:

El estudio de las neurociencias es uno de los ámbitos más atractivos de investigación en el siglo XXI. Por primera vez disponemos de técnicas y herramientas que nos permiten dar respuesta a las cuestiones que nos inquietan desde hace siglos, desde el enigma de la consciencia a la expresión de las emociones, desde la interpretación de los sueños al origen de los principios morales. La presente obra pone al alcance del lector esas aportaciones, de vital trascendencia para nuestra evolución como seres humanos.

Por sus páginas desfilan, como paradigmas, célebres personajes históricos: Einstein, Lenin, San Francisco de Asís, Ulrike Meinhof, Dalí, Juan Negrín, Freud, Leonardo da Vinci…; distintos trastornos y patologías: la enfermedad de Alzheimer, la anorexia, el autismo, la enfermedad de las vacas locas, la poliomielitis…; diferentes contenidos sobre recientes y revolucionarias investigaciones: experiencias cercanas a la muerte, los estados de consciencia mínima, el germen del altruismo; y asimismo temas que nos interesan enormemente en nuestra experiencia cotidiana: cómo mejorar nuestra memoria, cómo aumentar nuestra capacidad para enamorar, o algo tan en apariencia trivial como que nuestro equipo de fútbol siga cosechando éxitos.



OPINIÓN:

"La nariz de Charles Darwin y otras historias de la neurociencia" es un ensayo compuesto de una magnífica presentación y 37 capítulos, entre los que se encuentran títulos tan graciosos y originales como "Yo no soy tonto, y los bebés tampoco", "El sexo del cerebro" o "¿Tiene Barbie anorexia?".

La presentación, de tan sólo una cara de duración, es preciosa. Se nota que está escrita por alguien que sabe de lo que habla, y que además lo hace de una manera sencilla y amena, con el objetivo de que todos podamos entender lo que nos cuenta sobre la ciencia y, por supuesto, el cerebro. Es una presentación escrita con ganas, y que refleja mucha pasión por este tema. En ella descubrimos que José Ramón Alonso no tiene ninguna duda de que el cerebro es la mejor máquina que existe en el mundo; y razona que es incluso mejor que aquellas que hemos creado los humanos, pues estas últimas han sido ideadas por nuestro cerebro. 

Los capítulos tienen una media de 6 caras cada uno. Son relatos cortos amenizados por fotografías del personaje del que hablan, o de temas relacionados con la historia que nos cuentan, y una pequeña bibliografía para aprender o leer más sobre el tema que se está tratando. Los capítulos pueden leerse independientemente, pues no están relacionados. Además con su lectura tendremos la oportunidad de aprender cosas interesantes en todos y cada uno de los capítulos y de quedarnos un rato pensando y reflexionando sobre lo que nos acaban de contar. Y como creo que lo mejor para entender son los ejemplos, aquí van algunos:

En uno de los capítulos nos confirman que una de las preguntas más solemnes de la Neurociencia es la siguiente: "¿por qué sabes que estás vivo?" Esta pregunta me hizo detener la lectura e intentar pensar de qué manera podría yo explicar a alguien los motivos por los que sé que estoy viva.  Si he de ser sincera, no encontré ninguno convincente. Así que seguí leyendo el capítulo y encontré parte de la explicación: "la consciencia de los humanos es una de nuestras capacidades más misteriosas. No sabemos dónde reside, ni cómo funciona, pero nos consta que es la única explicación de que sepamos que yo soy yo y estoy vivo."

También hay un rinconcito para "el síndrome del Zombie", un capítulo que nos acerca al mundo de las ceremonias vudú y nos cuenta que en ellas se utiliza una neurotoxina que bloquea las terminaciones nerviosas. "la avispa esmeralda [...] inyecta un veneno en el sistema nervioso de las cucarachas; después guía al insecto (drogado por la neurotoxina) a su madriguera, donde planta sus huevos en el abdomen de la infortunada víctima.  La inyección del tóxico hace que la cucaracha no se mueva [...] y cambie su metabolismo para almacenar más nutrientes. Todo ello, para que cuando las larvas de la avispa nazcan tengan comida y devoren a la cucaracha que, por cierto, se mantiene viva durante todo el proceso.  Esto sí que es una historia de terror y no  the walking dead."

Gracias a la lectura de "La nariz de Charles Darwin" he ratificado que a lo largo de todos los tiempos, la apariencia ha sido muy importante. En el capítulo homónimo, nos dicen que Darwin tuvo problemas por la forma de su nariz a la hora de encontrar trabajo e incluso su propio padre, un gran médico, le auguró el siguiente futuro: "de lo único que te preocupas es de andar dando gritos, de los perros y de cazar ratas y serás una desgracia para ti y toda tu familia".  Hoy en día sabemos que las apariencias engañan, y afortunadamente el padre de Darwin se equivocó.

También hay lugar para las artes creativas. Podemos leer cómo Salvador Dalí estaba muy impresionado con la ciencia y la observaba y la intentaba entender, para basar después sus creaciones en ella. Nos explica, entre otras cosas, que Dalí se imaginaba el cráneo con la forma de un caracol, y el cerebro con forma de espiral. Por tanto, continuando con la analogía indica que si se quiere digerir un pensamiento "hay que extraerlo con un palillo. De lo contrario se rompe y no hay nada que hacer".

La nariz de Charles Darwin (José Ramón Alonso)


Este ensayo toca muchos temas, explicados o basados en la ciencia. Nos habla de los dilemas morales, y de cómo un adulto juzga y crítica por las intenciones y no por el resultado, mientras que un niño de tres años juzga por el resultado y no entiende las intenciones. José Ramón Alonso nos ofrece pautas para mejorar la memoria, así como trucos para enamorar a otra persona. También hay hueco en el libro para el canibalismo, donde podremos descubrir que fue el foco de partida para la enfermedad de "las vacas locas". Nos habla de la vida de las personas que quedan en el estado de consciencia mínima y de cómo un hombre tras 19 años en este estado despertó y a pesar de reconocer ciertas cosas que habían pasado durante ese tiempo, era incapaz de asimilar que habían transcurrido 19 años.

Entre las curiosidades que encontramos en "La nariz de Charles Darwin", descubrimos que "Beethoven empezó a desarrollar problemas de salud bastante joven. Al poco de cumplir 20 años, sufrió de diarrea crónica y dolor abdominal, un problema que le acompañaría durante toda su vida, llegando a confesar que el cuarto movimiento de su segunda Sinfonía es una descripción musical del ruido de sus tripas."

A nosotros los lectores, también nos llamará mucho la atención la anécdota que nos cuenta sobre cómo se ideó uno de los principales libros de ciencia ficción y terror gótico: la historia de Frankenstein. En 1816 Mary Wollstonecraft y Percy Bysshe Shelly visitan a Lord Byron que acababa de terminar Prometheus, uno de sus poemas más famosos. Solían reunirse sentados alrededor de la chimenea y leían cuentos de terror donde uno de los temas principales era la resucitación de los muertos.

La hipnosis es otro de los temas que se trata en el libro, al igual que la hipoglucemia. Descubrimos por qué dibujamos un corazón para indicar que estamos enamorados, cuando en realidad el amor reside en el cerebro. Nos recuerda que algunas virtudes como el compañerismo, la empatía, la búsqueda de la ecuanimidad, la preocupación por el débil, no son exclusivas de los seres humanos; y que sentirnos unidos a otros seres y formar vínculos es lo que nos hace más felices.

Nos habla del autismo y de las ideas preconcebidas que tenemos sobre las personas que sufren este trastorno: "decir qué tipo de trabajo es apropiado para un autista es como preguntar qué tipo de trabajo es apropiado para una mujer".

Hay un capítulo titulado "Bendito dolor" que me ha calado muy hondo. Es un capítulo con menos toque de humor, y que me ha tocado la fibra sensible. En él nos habla precisamente del dolor. ¿Quién no ha pensado alguna vez:  "oh, si pudiera librarme del dolor" ? Yo muchas veces y en muchos momentos diferentes de mi vida. En cambio tras leer este capítulo y ponérseme los pelos de punta tengo que cambiar de opinión. 

Nos narra la mala suerte que tienen algunas personas que no sienten dolor y que se rompen los huesos, tienen infecciones graves y se hacen daño sin darse cuenta, o bebés que se machacan la lengua mordiéndosela como su fuera un chicle sin ser conscientes de lo que están haciendo. Nos cuenta lo peligroso que es y cómo lo sufren este tipo de personas, que no suelen superar la veintena. Tras leer este capítulo comprendo "la suerte de sentir dolor" y me hago a la idea de la desesperación que puede llegar a ser esta enfermedad para unos padres.Y ahora opino como ellos sobre el dolor: "no sabes la suerte que tienes de poder sentirlo".


Podría seguir poniéndoos muchos más ejemplos, para que veáis lo interesante que me ha resultado este ensayo, pero creo que es mejor que cada uno lo descubra por sí mismo. "Dicen que los sueños son una ventana al alma pero también son, sin duda, una puerta a los mecanismos de nuestra mente. En la noche, los engranajes de nuestros pensamientos no desaparecen, se mezclan con ruedas curvas, como los relojes blandos de Dalí, se deforman, aparecen piezas nuevas y a veces, de ese caso onírico, surgen cosas que el cerebro despierto no alcanza a imaginar"."Para conseguir grandes cosas, debemos soñar y actuar."

En definitiva, a lo largo del ensayo nos iremos dando cuenta de que todos los capítulos tienen la misma estructura. Y se generan metiendo en una coctelera parte de la Historia, algunos datos biográficos muy resumidos, estudios científicos, y una gran dosis de humor. Agítese bien la coctelera y tendremos "La nariz de Charles Darwin".

Así que no me queda más que deciros la última frase que aparece en la maravillosa presentación de este libro: "anímate a explorar ese misterio, ese universo de kilogramo y medio de peso que es el cerebro humano."

Calificación:

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