lunes, 24 de mayo de 2021

Rey blanco (Juan Gómez-Jurado)

Buenos días blogueros,

Si el lunes 10 os hablaba de Reina roja, la primera novela de la trilogía protagonizada por Antonia Scott y Jon Gutiérrez, y el lunes 17 os hablaba de Loba negra, su continuación, hoy le toca el turno a Rey Blanco, el cierre de esta historia.





SINOPSIS:


ESPERO QUE NO TE HA YAS OLVIDADO DE MÍ.¿JUGAMOS?


Cuando Antonia Scott recibe este mensaje, sabe muy bien quién se lo envía. También sabe que ese juego es casi imposible de ganar. Pero a Antonia no le gusta perder.

Después de todo este tiempo huyendo, la realidad ha acabado alcanzándola. Antonia es cinturón negro en mentirse a sí misma, pero ahora tiene claro que si pierde esta batalla, las habrá perdido todas.

-La reina es la figura más poderosa del tablero -dice el Rey Blanco-. Pero por poderosa que sea una pieza de ajedrez, nunca debe olvidar que hay una mano que la mueve.

-Eso ya lo veremos-, responde Antonia.


EL FINAL ES SOLO EL PRINCIPIO



SU AUTOR:


Sacado del https://elpais.com/

Juan Gómez-Jurado (Madrid, 1977) es periodista y autor de varias novelas de gran éxito, traducidas a cuarenta lenguas. Reina Roja, Loba Negra y Rey Blanco (todas publicadas en Ediciones B), se han convertido en un gran fenómeno de ventas, con más de un millón de ejemplares vendidos, y ha consagrado a su autor como uno de los máximos exponentes del género a nivel internacional.

Actualmente colabora con varios medios y es cocreador de los podcast Todopoderosos y Aquí hay dragones.



OPINIÓN:


Rey blanco es la novela de Juan Gómez-Jurado que pone el colofón a la trilogía protagonizada por Antonia Scott y Jon Gutiérrez. En ella tendremos a un nuevo y misterioso personaje que pondrá en graves aprietos a nuestros protagonistas. Y es que, si en Loba negra hacía aparición un personaje creado por el autor en su anterior novela Cicatriz, en Rey blanco nos encontramos con el señor White, un personaje que apareció en la novela El paciente y que ha dado mucho juego en este libro.

Será en este volumen cuando descubramos las motivaciones que tiene la mano negra que hay detrás de todo lo que le ocurre a nuestros protagonistas, Antonia y Jon. Desde el principio, desde Reina roja. Será en este momento cuando sintamos cierta cercanía hacia estos personajes que se mantienen en la sombra, ocultos, manejando los hilos sin que los veamos. Personajes que no dan la cara pero que no considero secundarios. 

Juan Gómez-Jurado conseguirá con Rey blanco que entendamos mejor a nuestra protagonista Antonia Scott, que comprendamos sus decisiones y no critiquemos sus desvaríos. Nos acercaremos a la maraña que tiene en su cabeza e intentaremos entrar en ella, por supuesto, con su permiso. Nos enamoremos un poquito más de ese tierno inspector Jon Gutiérrez, vasco, gay, redondo pero que no está gordo y que acompaña a Antonia a todas partes sin objeciones, a la que protege y adora.

Será en este y no en los anteriores libros en los que tengamos claro qué ha estado ocurriendo durante todo este tiempo en esta trilogía y es que la debemos ver así, ya que por separado los libros no nos dicen nada. Leerlos sueltos nos deja con muchas dudas y es al leerlos al completo cuando disfrutas de una verdadera historia.

Rey blanco, una novela con 528 páginas, algo menos que sus predecesoras, aclara todos los frentes abiertos y las dudas creadas hasta ahora. Y es que por fin se van viendo cómo los flecos que se habían quedado pendientes en Reina roja y Loba negra se van desenmarañando y solventando para comprensión y alegría de los lectores.

Sí, es cierto, que he encontrado una pega. Como os decía en la reseña de Loba negra, la segunda entrega, si no teníais Rey blanco a mano tendrías que salir corriendo porque el final es de infarto. Ahora bien me ha descolocado bastante la incongruencia que hay entre el final de Loba negra y el comienzo de Rey blanco. Si leéis la trilogía separada en el tiempo tal vez sea un detalle sin importancia, pero al haberlas leído todas seguidas, como el pasodoble, me ha dejado impactada.

Loba negra termina así:

" Antonia corre hacia ellos, sabiendo que está demasiado lejos. la furgoneta gana distancia, cuesta abajo, y deja atrás a Antonia enseguida. Pero ella no se rinde. Sigue corriendo, hasta que los pulmones le arden y el corazón le golpea en el pecho como un martillo neumático."

y Rey blanco comienza así:
" Antonia Scott no corre detrás de la furgoneta. No grita pidiendo ayuda. No llama, desesperada, a la policía."

Y mi pregunta es: ¿Corre o no corre Antonia detrás de la furgoneta?


En definitiva, y obviando esa incongruencia, puedo afirmar que Juan Gómez-Jurado ha conseguido con Rey blanco un thriller que te deja con la boca abierta, que te lleva corriendo de un lado para otro junto con nuestros protagonistas, y que te mantiene en una continua y tensa expectación, con el alma en vilo y el corazón en un puño luchando éste desesperadamente por salirse por la boca. Un final de infarto, muy bien desarrollado y que ha cambiado por completo mi forma de ver la trilogía.



Calificación:

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3 comentarios:

  1. Pues sí que no queda muy lógico ese final y ese principio. COmo creo que ya te comenté, es una trilogía que aún tengo pendiente de leer. Me alegra ver que le pone un buen broche final.
    Besotes!!!

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  2. Hola, solo he leído el primero y no me me gustó tanto como esperaba por las opiniones que había visto, así que me lo estoy tomando con calma, aunque parece que el segundo y el tercero mejor leerlos seguidos. Un abrazo.

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  3. Solo leo tu conclusión. Me falta este para terminar la serie (yo, con una serie... ). A ver si la leo este verano. Besos

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