jueves, 14 de mayo de 2020

El invierno del mundo (Ken Follett)

Buenos días blogueros,

Como os comentaba en mi anterior entrada, estoy leyendo la trilogía "The century" de Ken Follett, formada por los libros: La caída de los gigantesEl invierno del mundo y El umbral de la eternidad. 

Hoy os hablaré del segundo de ellos: El invierno del mundo.







SINOPSIS:


"Esta es la historia de mis abuelos y de los vuestros, de nuestros padres y de nuestras propias vidas. De alguna forma es la historia de todos nosotros."

Tras el enorme éxito de La caída de los gigantes, Ken Follett presenta la segunda entrega de la trilogía "The Century". En esta novela narra la historia de los hijos de las cinco familias protagonistas desde los años anteriores a la Segunda Guerra Mundial hasta los inicios de la Guerra Fría. El nazismo, la invasión de la Unión Soviética, el ataque a Pearl Harbor, la guerra civil española y el desarrollo de la bomba atómica son algunos de los acontecimientos que marcarán sus vidas. 

En el año 1933, Berlín es un foco de agitación política y social. Lady Maud, ahora la esposa de Walter von Ulrich y madre de dos hijos, publica en una revista semanal artículos que ridiculizan al Partido Nazi, mientras que Walter manifiesta su oposición en el Parlamento. Sin embargo, parece que nada podrá frenar el poder ascendente del canciller Adolf Hitler. Cuando Ethel Williams y su hijo Lloyd visitan a la familia Von Ulrich, todos serán testigos de la tiranía y la represión de la nueva Alemania.

El dominio del Tercer Reich se extenderá hasta Francia y más allá de la frontera rusa. Mientras, en Inglaterra, Lloyd Williams, activista político como su madre, luchará en el ejército británico para intentar frenar el avance de los nazis y se alistará en las brigadas internacionales durante la guerra civil española. Participará en la ofensiva de Zaragoza y la batalla de Belchite.

En Ty Gwyn, la mansión familiar de los Fitzherbert en Gales, se alojarán los oficiales británicos y, durante su estancia, el teniente Lloyd Williams se sentirá atraído por la mujer de Boy Fitzherbert, la rica heredera americana Daisy Peshkov.

En esta magnífica novela épica, Ken Follett conduce al lector a través de una Europa en ruinas, quebrada de nuevo por las guerras y los conflictos ideológicos. Los hijos de las cinco familias protagonistas de La caída de los gigantes forjarán su destino en los años turbulentos de la Segunda Guerra Mundial, la guerra civil española, el bombardeo de Pearl Harbor y la era de la bomba atómica.


Información de la trilogía:

La trilogía The Century combina la dimensión épica y el drama humano, sello distintivo en las obras de Ken Follett, a una escala nunca antes concebida, ni siquiera por él. 

Con la misma habilidad que en sus novelas ambientadas en la Edad Media, en The Century el autor sigue los destinos entrelazados de tres generaciones de cinco familias: una galesa, una inglesa, una rusa, una alemana y otra estadounidense.

La primera novela, La caída de los gigantes, está enmarcada en los cruciales acontecimientos de la Primera Guerra Mundial y la Revolución Rusa. La siguiente se centra en la Segunda Guerra Mundial y la tercera, en la Guerra Fría.

The Century narra en esencia el siglo XX y permite contemplar en primera persona una de las épocas posiblemente más convulsas, violentas y determinantes de nuestra historia.


SU AUTOR:


Imagen sacada de: https://blog.rtve.es/

Nacido en Cardiff en 1949, Ken Follett estudió Filosofía en el University College de Londres, y trabajó como periodista en el South Wales Echo y en el Evening News. Tras publicar algunas obras con seudónimo, en 1978 obtuvo un enorme éxito con La isla de las tormentas, novela galardonada con el premio Edgar y adaptada al cine con el título El ojo de la aguja. Pero si hay una obra clave en la trayectoria literaria de Ken Follett es sin duda Los pilares de la Tierra: aparecida en 1989, se ha convertido en uno de los mayores fenómenos editoriales de los últimos años, y en 2007 propició una esperadísima secuela, Un mundo sin fin, convertida en un inmediato éxito de ventas. Ken Follett está casado con Barbara Follett, representante parlamentaria del Partido Laborista, con quién vive en Stevenage, al norte de Londres. Para relajarse toca la guitarra con una banda llamada Damn Right I Got the Blues.



OPINIÓN:


El invierno del mundo es el segundo tomo de la trilogía "The century". El primer libro se titula La caída de los gigantes y os dejo aquí la reseña que hice del mismo, por si os apetece echarle un vistazo. 

Antes de empezar con la reseña propiamente dicha, debo decir que este es un libro que puede ser leído independientemente, es decir, sin necesidad de haber leído el anterior. A pesar de que hay una conexión evidente y de que todo está relacionado, ya que son cinco familias las que llevan el peso de la historia en la trilogía, cada tomo está centrado en familiares distintos, y esa es la razón por la que no es necesario haber leído el tomo anterior para acercarse a este. Además Ken Follett se encarga de presentar a los protagonistas de manera adecuada en la historia para situarlos en la familia y en el país que les corresponde. Lo comento por si hay alguien a quien la ambientación de esta novela le llame la atención particularmente y no quiera leer la anterior. 

Este hecho tiene un pro y un contra. La ventaja, evidentemente es poder leer el libro con independencia del anterior. Como inconveniente os comento que, a mí personalmente, con este libro me ha ocurrido exactamente igual que con la saga de Los hijos de la Tierra (El clan del oso cavernario). No he podido evitar cansarme un poco al principio, al leer cómo el escritor explicaba brevemente la procedencia de los personajes y la relación que tienen entre sí. Entiendo que esa información debe estar ahí para aquellos que no han leído la saga desde el principio y quieren empezar la historia tomando este libro como punto de partida. Pero no puedo obviar el hecho de que yo ya tenía esa información por el anterior libro y que, para más inri, la había leído recientemente.




El invierno del mundo está dividido en tres partes y veinticinco capítulos. En él, al igual que en su predecesor, La caída de los gigantes, también podremos encontrar un glosario al inicio sobre las personas más influyentes que aparecen en la novela, así como sus cargos o parentescos ordenados por nacionalidad. He tenido que recurrir a él un par de veces dado que el número de personajes relevantes es mayor. Esto se debe a que casi cada protagonista del primer libro tiene ahora dos hijos a los que el lector debe seguir la pista, aunque no todos ellos tengan el mismo peso en la obra.


Este segundo libro de la trilogía The century tiene la misma estructura que el anterior; con una buena y fundamentada base histórica, Ken Follet nos narra cómo transcurre la vida de nuestros personajes en un ambiente situado entre la Segunda Guerra Mundial y el comienzo de la Guerra Fría. Para aquellos a los que no les guste la historia, tal y como me ocurre a mí, vuelvo a comentar, al igual que hice en la reseña de La caída de los gigantes, que esta novela no es una novela histórica propiamente dicha. Es una novela coral donde todos los personajes de la obra se ven afectados, cada uno a su manera, por el trasfondo histórico real en el que transcurren sus vidas.

"- ¿Qué demonios está sucediendo aquí en Alemania?
- A mediados de la década de los veinte estábamos más o menos bien - comenzó a explicar Maud -. Teníamos un gobierno democrático y la economía crecía. Sin embargo, todo se fue al traste con el crash de Wall Street de 1929. Y ahora estamos sumidos en una gran depresión."


Imagen sacada de: https://canalhistoria.es/


El invierno del mundo comienza hablándonos del aumento de poder que va adquiriendo Adolf Hitler en Alemania, de cómo les es imposible a los alemanes frenar la llegada de este al poder, cómo los policías son reemplazados por gente de confianza de Hitler sin ninguna experiencia en el puesto y cómo son ninguneadas las personas que no le apoyan produciéndose encarcelamientos, asesinatos y diferentes barbaries por este único motivo.

"Aún estaba impresionado por el altercado de la mañana. Para él, la política formaba parte de su vida cotidiana [...]. Sin embargo, hasta entonces todo se había sometido a debate y votación. Nunca había visto una oficina asaltada por matones uniformados mientras la policía observaba lo que sucedía con los brazos cruzados."

Todo es un sinsentido. Los que no tienen ni idea de nada pero son leales a Hitler son nombrados a dedo para cargos oficiales: policías, espías, altos cargos. Mientras los que ejercían esos puestos son despedidos. La población, sin poder dar crédito, ve lo que está ocurriendo a su alrededor pero no cree que realmente vaya a llegar a nada serio y espera que se pare a tiempo. Esto no puede prosperar, se dicen.  En contraposición encontramos a aquellos sin ideales ni conocimientos, fáciles de convencer, que se dejan arrastrar por las masas y se apuntan a las nuevas modas. Cuando los alemanes se dan cuenta de que el nazismo ha llegado para quedarse y quieren pararlo ya es demasiado tarde. Los nazis toman el poder en Alemania, cuya situación se recrudece cada día un poco más.

"Era una de esas personas ineptas a las que asusta tanto la vida que prefieren vivir subyugados por una autoridad de hierro y que un gobierno que no admite discusión les diga qué tienen que hacer y pensar. Eran idiotas y peligrosos, pero había muchos como él."


Mientras, el resto de países lo contempla a lo lejos, incrédulos, jactándose de que ellos jamás se encontrarán en una situación como esa. Así, Alemania se ve forzada a luchar prácticamente sola contra la opresión de Hitler y este problema se expande silenciosa y lentamente al resto. Y es que, tal y como decía Edmund Burke, "Para que triunfe el mal, solo es necesario que los buenos no hagan nada".





Ken Follet pone de manifiesto en este libro la inocencia de las nuevas generaciones. Esos jóvenes llenos de energía que se quieren comer el mundo, que lo ven todo con ojos limpios y cristalinos y que sólo son capaces de ver la vida en blanco o negro. Nos habla de la falta de libertad de expresión, de la manipulación de la prensa y de los medios de comunicación en favor del gobierno, así como de la tergiversación de los acontecimientos. Y esa inocencia y frescura que aportan los jóvenes se ve enfrentada a la experiencia atesorada durante años de los adultos

" - ¡Se supone que los periódicos deben contar la verdad! - exclamó Woody, alzando la voz por la indignación enfurecida - ¡No pueden inventarse mentiras!
- Sí, sí que pueden - replicó ella.
- Pero ¡eso no es justo!
- Bienvenido al mundo real - concluyó su madre."


El invierno del mundo nos refiere lo sucedido en la cruenta Segunda Guerra Mundial. Ken Follet, de nuevo, narra los acontecimientos históricos de forma neutral. No se posiciona a favor de ninguno de los países sino que se limita a mostrarnos lo que sucede en cada uno de ellos a través de las vivencias personales de nuestros protagonistas. Algo totalmente laudable.

"Lloyd miró a su alrededor. Aquella era su familia: su madre, su padrastro, su tío, su tía y su primo. No quería dejarlos y marcharse a algún lugar para morir. "



" Sin embargo, luego pensaba en lo que implicaba el comunismo: las purgas arbitrarias, las torturas infligidas en los sótanos de la policía secreta, las arengas dirigidas a los soldados del bando conquistador para que cometieran toda clase de brutalidades, el sometimiento de toda una vasta nación a las caprichosas decisiones de un tirano con más poder que un zar."


El autor, Ken Follet, nos muestra lo insensatos que podemos llegar a ser los seres humanos, cómo nos puede la ambición y la codicia, lo que nos cuesta confesar que nos hemos equivocado en la toma de una elección aún incluso a riesgo de poner en peligro nuestras próximas decisiones. También nos demuestra lo mezquinos y necios que podemos ser hundiendo en la miseria a aquellos que más ayuda necesitan, sólo para sentirnos superiores a alguien. Y como podéis ver estos hechos despreciables no ocurren solo en la ficción, sino también en la actualidad.


Pero no todo en el libro son penurias. Podemos ver que de las desgracias nacen las oportunidades y que hay múltiples y diferentes formas de reinventarse en momentos de crisis. Un ejemplo claro es Ethel Leckwith, uno de los personajes con más fuerza del libro anterior, que se ve obligada a abandonar su puesto de parlamentaria del gobierno laboralista, pero eso no le impide seguir luchando por sus ideales e intentar lograr lo que considera mejor para ella y los suyos. Por ello da un giro radical en su vida convirtiéndose en periodista para luchar por lo que más desea: obtener la libertad y volver a ser parlamentaria para intentar conseguir todo aquello por lo que lleva años luchando: el bienestar de los trabajadores, la sanidad gratuita, el acceso generalizado a la educación e incluso la reducción de la semana laboral a 5 días. Es una época en la que, como veis, se sigue luchando por los derechos de los trabajadores y por la libertad de expresión aunque dadas las circunstancias esto queda en un segundo plano.


Imagen sacada de: https://www.colimanoticias.com


El invierno del mundo, como podemos observar, es una novela con un amplio elenco de personajes muy diferentes: mineros, espías, chivatos, parlamentarios, políticos, policías agresivos, agentes secretos, civiles, gente adinerada, sirvientes, militares, etc. Se sigue tratando el tema de las infidelidades de los hombres como algo normal así como se persigue la homosexualidad entre hombres. Si hay algo que me ha sorprendido es que las relaciones íntimas entre mujeres se insinúa muy levemente.

Ken Follett vuelve a tocar prácticamente todas las relaciones familiares y sentimentales posibles, así como las reglas de convivencia, las normas y disciplinas a seguir en los hogares y, por supuesto, los sentimientos de protección que afloran en nuestros protagonistas. Somos capaces de ver el crecimiento personal de los descendientes de los personajes de La caída de los gigantes, de la lucha más sosegada, personal y tranquila de los padres y comprenderemos cuál es el lugar al que quedan relegados los abuelos. Pero si algo queda patente es el amor infinito que se siente por un hijo al que se le quiere brindar todo, en cuanto a seguridad, alimentación, protección, cariño, amor y, en esta época tan revuelta, libertad. 
"... se preguntó si en eso consistía la paternidad: en preocuparse por otra persona más de lo que se preocupaba uno por sí mismo."

La prosa de Ken Follett es impecable. Es amena, ágil, rápida y ligera, ingredientes que consiguen, otra vez, que las casi mil páginas de las que se compone este tomo pasen rápidamente entre tus dedos.

En definitiva, El invierno del mundo es una novela extraordinariamente bien escrita y documentada, narrada con un estilo que permite una lectura dinámica, ágil y entretenida, que trata diversos e importantes temas que sucedieron durante la Segunda Guerra Mundial y que nos acerca la Historia un poco más. Un libro en el que Ken Follett nos deleita con su forma de explicar con absoluta sencillez una difícil trama. No dudo en recomendarlo. 


"Los médicos hacían del mundo un lugar mejor al margen de quién gobernase..."



Para más información:


4 comentarios:

Francisco dijo...

Muy buena reseña, Isabel. Está claro que disfrutas con las novelas de Ken Follet, y hacer un buen trabajo para reseñar un buen tocho como éste. Espero que El umbral de la eternidad le ponga el colofón que se merece. Besos.

Margari dijo...

Lo leí hace ya tiempo y lo disfruté mucho también. Lo que no me he animado todavía es con el último de la trilogía.
Besotes!!!

Marisa G. dijo...

Yo la tengo pendiente de lectura hace uuuuuuuufff, mucho tiempo. Pero es que es un libro que necesita su tiempo, por el volumen, y no siempre lo encuentro. Besos

Carolina dijo...

Hola.
No conocía el libro y por el momento no creo que lo lea, tengo demasiados pendientes, pero gracias por la reseña.
Por cierto, acabo de encontrar tu blog y me quedo por aquí. Te invito a pasarte por el mio.
Nos leemos.

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