domingo, 21 de junio de 2020

El jurado número 10 (Reyes Calderón)

Buenos días blogueros,


Hoy saco del trastero una de esas novelas que compramos cuando están de moda, recién salidas del horno, pero que dejas aparcada por falta de tiempo. Os hablo de El jurado número 10 de la autora Reyes Calderón




SINOPSIS:


Los integrantes de un modesto despacho de abogados de provincia se verán envueltos, sin quererlo ni desearlo, en un caso que les supera totalmente: drogas de diseño, blanqueo de capitales y corrupción a gran escala ...

Efrén Porcina-un tipo encantador que ronda los 138 kilos, sigue una dieta por internet y lleva una vida tranquila - y su única socia, Salomé -  una secretaria cuando menos particular que cambia de novio cada dos por tres -, ayudados por un expolicía borrachín, serán los encargados de arrojar luz y buscar la verdad en un intrincado caso con ramificaciones internacionales.

 Las vidas de unos y otros estarán pendientes del acierto de un juez, la cordura de un jurado popular y el misterioso jurado número diez...




SU AUTORA:



Su autora Reyes Calderón compagina la escritura y el mundo académico. Doctora en economía y filosofía, es profesora en la Universidad de Navarra, de cuya facultad de economía es decana desde 2008. Visitante en las universidades de Berkeley y la Soborna, su firma es asidua en artículos y conferencias. El jurado número 10 es su octava novela. Público y crítica aplaudieron su saga, protagonizada por la juez Lola MacHor, en los exitosos Los crímenes del número primo, El expediente Canaima, El último paciente del doctor Wilson o La venganza del asesino par, como sin duda harán con los personajes de El jurado número 10, ante quienes es imposible permanecer indiferente.





OPINIÓN:


El jurado número 10 es la octava novela de Reyes Calderón publicada por ediciones Martínez Roca. Fue galardonada en 2013 con el premio abogados de novela. Estos premios tienen la intención de ayudar a los lectores a profundizar en los conocimientos del mundo de la abogacía y sus ámbitos de actuación, valores, proyección y la trascendencia social de su función, según nos indican en la solapa del libro.

Esta novela tuvo muchas críticas positivas en su día. Tanto fue así que no pude resistirme al verla expuesta en un centro comercial y se vino conmigo. Y desde entonces ha estado acumulando polvo hasta que por fin le ha llegado su hora. Mis impresiones difieren ligeramente de las reseñas que leí en su día. Aunque se nota que Reyes Calderón es una buena escritora y está acostumbrada a manejarse con las letras, este libro no me ha llegado. E intentaré en esta reseña explicaros por qué. 


El jurado número 10 es un libro de 511 páginas que incluyen prólogo, tres partes y epílogo. Está escrito en primera persona y su protagonista Efrén Porcina es el encargado de ir sumergiéndonos en la historia. El prólogo es corto, intenso, ameno y te deja con ganas de más. Aquí conoceremos a un Efrén nervioso que nos da las primeras pinceladas de la trama del libro mientras, sentado, espera a que el jurado concluya su deliberación. Cuando el prólogo termina piensas: "este libro promete".




Entonces da comienzo una primera parte en la que Efrén nos cuenta, desde su perspectiva y de forma totalmente subjetiva, qué ha pasado y cómo han sucedido los hechos para verse ahora a la espera de un juicio de cuyo resultado dependen tanto su vida como la de su secretaria Salomé.  Doscientas treinta y ocho páginas que me han parecido espesas, aburridas, lentas, plomizas, pesadas y tediosas. Tanto es así que estuve tentada de abandonar su lectura más de una vez. Este es, por tanto, el primero de los problemas con los que me encontré.


La segunda parte me ha gustado mucho. Es muy entretenida, movida y con mucho diálogo. Aquí Efrén Porcina nos narra el desarrollo del juicio, desde el momento en el que se elige al jurado y hasta que éste emite su veredicto y el juez dicta el fallo. Está muy bien contada, es muy entretenida, dinámica y comprendo perfectamente que este libro de Reyes Calderón, se haya llevado el premio abogados de novela. Los procesos de jurado y abogacía están muy bien explicados haciéndolo comprensible a cualquier lector. Es una parte muy gráfica, en la que te imaginas el juicio paso a paso como si fuera una película. Vives el momento como si estuvieras allí y sientes las emociones que surgen durante el proceso.


En la tercera parte y movido por los sentimientos de culpabilidad, Efrén toma una decisión que puede acabar con su carrera profesional. El epílogo final se parece al prólogo en el sentido de que es nuevamente corto, inesperado, agradable y sorprendente.


Otro motivo por el que El jurado número 10 no ha sido lo que yo esperaba han sido los personajes, que me han parecido totalmente surrealistas. Los dos protagonistas, Efrén y Salomé, me han parecido raros, superficiales, no creíbles. 



Efrén Porcina es un tipo que parece de todo menos abogado. Una persona sin rumbo, atontado, acomplejado, en busca de afecto, inseguro, alguien que necesita que le digan qué hacer con su vida. Más que un adulto a veces me ha recordado a un veinteañero.

Salomé, la secretaria que "supuestamente" también cocina y limpia, pero que no hace ninguna de las dos cosas en condiciones, es muy superficial y dada a caer siempre en los mismos problemas una y otra vez, prueba evidente de que el ser humano no aprende. Es un poco ligera de cascos y bastante maleable. Le da mucha importancia al físico y eso la lleva a meterse en problemas continuamente.

Paco es un detective privado al que contratan Efrén y Salomé para ayudarles en su investigación al margen de la ley. Es adicto a la bebida y rinde cuentas cuando le viene en gana.

Por otra parte tenemos a Fulano, un abogado de prestigio que se ha hecho a sí mismo pero que esconde un muerto en el armario. Su actitud es altiva y dominante, se cree superior a los demás y actúa en concordancia.

Y el inspector Torino, más conocido como Lupo, es un ser despreciable que usa su rango en su beneficio. Es corrupto y no duda en usar a los demás para que hagan lo que él quiere o necesita, atemorizando o pegando palizas.

El personaje que más me ha gustado es doña Elvira. Es un personaje entrañable, que casi no aparece, casi no habla, casi no se la ve, pero lo poco que hace y dice demuestra que es una persona muy inteligente y razonable. Una encantadora señora mayor que no se mete en los asuntos de nadie aunque observa y escucha con atención. Es la única que me ha parecido creíble. Me ha recordado a esas abuelitas sabias que se sientan a hacer ganchillo en las puertas de las casas de los pueblos para charlar con los vecinos y tomar el fresco una vez caído el sol.

Imagen sacada de: https://sewingmachinetalk.com/


El tercer inconveniente que le pongo a este libro es que me han quedado dudas. Al inicio de la novela, un chico llamado Igor tiene un accidente de coche y muere al instante. Al menos dos personas (ninguna pertenece al cuerpo de policía) registran tanto su cuerpo como su coche y se llevan cosas del escenario del crimen que deberían llamar la atención. Lo hacen sin guantes y mi pregunta es: ¿por qué nadie ha investigado este asunto? ¿no se deberían haber sacado huellas de ese escenario con las que poder cruzar datos y averiguar quién ha estado allí?  No puedo decir más porque si no podría destripar la novela pero hay algunas cosas que no tienen explicación evidente o al menos yo no la encuentro.


Sí puedo afirmar que El jurado número 10 es un libro en el que se dicen verdades como puños y muchas veces la autora Reyes Calderón emplea una sutil y fina capa de ironía que nos hace sonreír.


"Acepté porque a la vida, en ocasiones, hay que mirarla directamente a los ojos."
 
"Y maneja dinero como si, en su mano, estuviera la máquina de fabricarlo. pero, como suele ocurrir, cuanto más tienes, peor: paga salarios de miseria y, si puede retenerte el sueldo un par de días, lo hace."
 
"Se supone que, al ser despedido, quieres montar en cólera y preocuparte por cómo la noticia va a afectar a tu familia, a tu autoestima o a tus relaciones más íntimas, es decir, a tu banco"

Resumiendo. La novela no es lo que yo esperaba. Es lo malo que tiene prejuzgar un libro por su portada antes de leerlo, poner las expectativas altas por las opiniones leídas y tener una idea equivocada y preconcebida del tema sobre el que versa la novela.



Para más información:


4 comentarios:

  1. Las expectativas suelen hacer daño. No es un libro que me llamara mucho la atención y por lo que cuentas, creo que lo voy a dejar pasar.
    Besotes!!!

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  2. Vaya, parece que te encontraste con una novela con sentimientos encontrados. Si me pasa lo que a ti en la primera parte, dudo que la siguiera leyendo. Un abrazo.

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  3. Hola.
    Este libro lo voy a dejar pasar, no me llama mucho y ademas no es un genero que suela leer. Gracias por la reseña.
    Nos leemos.

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  4. Yo lo leí hace muchísiiiimo y ahora no sabría decirte si le encontré pegas o no. Sí tengo una sensación positiva, así que creo que, aunque le encontrara alguna pega, lo disfruté. Desde entonces, creo que no he vuelto a leer nada de la autora. Besos

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