domingo, 16 de abril de 2017

La flor del azafrán amarillo (Laila Ibrahim)

Buenos días blogueros,

La novela de la que os voy a hablar hoy me ha llegado directa al corazón. Se titula La flor del azafrán amarillo. Ha sido escrita por Laila Ibrahim y publicada por Amazon crossing.



SINOPSIS:


«Mattie nunca fue del todo mía en realidad, y la conciencia de este hecho tenía que haberme colmado con la misma prontitud y certeza que la leche de sus senos. Pese a ser “posesión” de mi familia, pese a hallarse en el centro mismo de mi universo, sus afectos más profundos habitaban en otra parte. Por eso el consuelo de tenerla iba de la mano del miedo a perderla un día. La que sigue es nuestra historia»

En el instante de nacer, Lisbeth se ve apartada de su madre y queda a cargo de Mattie, una esclava a la que han separado de su propio hijo para que ejerza de ama de leche. Comienza así una relación intensa que conformará la vida de ambas durante décadas. Es Mattie, y no su familia, quien le enseña a disfrutar de las pequeñas cosas, quien le abre los ojos ante la injustica de la esclavitud, quien le enseña a amar incondicionalmente.

Pero ¿es posible que dos mujeres de origen tan dispar compartan semejante vínculo sin consecuencias? Este relato conmovedor de amor improbable sigue el viaje emprendido por cada una de ellas en busca de su propia libertad.

SU AUTORA:




Laila Ibrahim creció en Whittier, California, en el extremo oriental del Condado de Los Ángeles, y se trasladó a Oakland, California para estudiar Psicología y Desarrollo Infantil. Después de obtener una Máster en Desarrollo Humano, se dio cuenta de que quería trabajar directamente con los niños, y abrió su propio escuela para niños de preescolar a la que llamó Woolsey Children's School. Su educación y experiencia como educadora y madre le ha sido de gran ayuda para su novela - especialmente su estudio de la teoría del apego y del multiculturalismo.

Se identifica como una mujer radical moderada. Trabajó como Directora de los Ministerios de Niños y Familias en la Primera Iglesia Unitaria de Oakland durante cinco años. Vive en una pequeña comunidad en Berkeley con su esposa, Rinda y está orgullosa de sus dos hijas y sus dos perros.

Laila se decidió a autopublicar La flor del azafrán amarillo en 2011 después de que los agentes literarios le dijeran repetidamente que nadie querría leer una historia sobre el amor entre una esclava negra y su privilegiada niña blanca. Con los años, los lectores han demostrado que se equivocaban. Se convirtió en escritora a tiempo completo en 2015.

Living Right, su próxima novela, se establece en 2004, pero con un tema similar: amar a través de la diferencia. Va más allá del título para revelar las apuestas de vida y muerte cuando una madre devota lucha por reconciliar sus creencias cristianas evangélicas con la orientación sexual de su hijo.

Le encanta llamar o Skyping en clubes de libros y hablar en público. Puedes contactar con ella a través de su correo electrónico: ldibrahim@gmail.com o visitar su blog http://www.lailaibrahim.com/blog.



OPINIÓN:

Cuando comencé la lectura del libro La flor del azafrán amarillo no sabía muy bien qué esperar de él. Había leído la contraportada pero aún así no me hacía a la idea de qué me iba a encontrar en su interior. Fue leer el primer párrafo y la novela me cautivó. Esa manera cuidada de contar la historia, la sensibilidad y el cariño que transmiten sus palabras y el sentimiento que se expresa con una sencillez desbordante me animó, como ya digo desde el primer párrafo, a sumergirme por completo en su lectura.

La flor del azafrán amarillo no es un libro largo. Tiene 274 páginas divididas en prólogo, veintisiete capítulos y epílogo. Es un libro corto pero intenso que te llega directamente al corazón.



Tiene dos protagonistas principales: Mattie, una esclava negra, y Lisbeth, la niña a la que Mattie deberá cuidar y amamantar desde el momento mismo de su nacimiento. Aunque en mi opinión Mattie es la protagonista estrella. Es una mujer fuerte, sabia, que sufre por dentro pero sabe estar a la altura de lo que se solicita, una mujer buena y honrada. Mattie es una mujer impresionante. Está tan bien perfilada que te metes directamente en su piel. 

Ambos personajes tienen mucha fuerza y personalidad a pesar de las múltiples diferencias existentes entre ambas.

¿Habéis visto la película La vida es bella? Pues esta novela, a pesar de ser muy diferente en cuanto a trama con la película, me recuerda a ella en muchos sentidos. La fuerza que tienen los protagonistas, los sentimientos tan encontrados, la forma tan positiva de hacer ver a los niños lo que está ocurriendo, la amabilidad, generosidad y amor que irradian para con ellos, el saber contar historias que hagan sus difíciles y desesperadas vidas algo más fáciles, la forma de buscar siempre lo bueno de la vida a pesar de estar sufriendo. También se asemejan en lo que hacen sentir al lector o espectador. Y es que tendremos una irrefrenable sensación de querer ayudar a pesar de ser meros espectadores, seres que nada podemos hacer para evitarlo. Y ambas nos dan una gran lección de vida, de amor incondicional, de sabiduría, de superación y por supuesto de confianza.




Os preguntaréis, ¿y de qué va la novela? Pues bien, la historia comienza el 14 de Abril de 1837 con la despedida de Mattie y su pequeño hijo Samuel, que coincide con el nacimiento de la señorita Elizabeth Wainwright en Virginia. Mattie será la encargada de cuidar de la niña desde ese momento  y deberá trasladarse a la casa señorial. De la educación de la pequeña se encargarán los "mejores" en ese ámbito, por supuesto. Los valores que trasmiten en esas casas generación tras generación son vanos: los esclavos son felices con lo que les damos, hacemos un bien por ellos, debes comportarte correctamente y no hablar de ciertos temas porque son de hombres, etc.

-"Céntrate en el porte y la belleza vendrá sola. Tu aspecto  no te va a durar toda la vida, pero tus modos te acompañarán hasta la tumba Elizabeth."


Con un vocabulario sencillo Laila Ibrahim nos muestra la realidad de dos mundos paralelos: la riqueza y la esclavitud, tenerlo todo y no tener nada, ser infeliz con las posesiones y dar gracias por disfrutar de la familia. Y es que no se necesita ser rico para ser feliz, tan solo la sensación de libertad y elección propia de tus decisiones. Y eso, por desgracia, se nos olvida a más de uno constantemente.


-"Eso dicen ustedes, porque creen saber qué me conviene. Sin embargo, no conocen mi cabeza ni mi corazón, ni tampoco tienen interés alguno en conocerlo. El tiempo les demostrará que lo mejor para mí es esto."


El final me ha gustado porque no me lo esperaba. Pensaba en un final totalmente diferente y que hubiera hecho que esta novela fuera predecible. Y no es el caso. Creo que es el mejor final que se le podría dar a esta historia, porque las cosas son como son y algunas veces debemos aceptarlas tal y como vienen.

En definitiva, una novela que recomiendo porque transmite unos valores espectaculares y que desde su comienzo hasta su final te sorprenderá.


Para más información:


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