miércoles, 25 de septiembre de 2013

La nariz de Charles Darwin (José Ramón Alonso)

Buenos días blogueros,

En mayo os presenté una obra que la editorial Almuzara acababa de editar en edición de bolsillo. La obra en cuestión es un ensayo titulado "La nariz de Charles Darwin y otras historias de la neurociencia" escrito por José Ramón Alonso, que es entre otras cosas Doctor por la Universidad de Salamanca, Catedrático de Biología Celular y Director del Laboratorio de Plasticidad neuronal y Neurorreparación del Instituto de Neurociencias de Castilla y León. 


Agradezco a la editorial Almuzara el envío del ejemplar.

SINOPSIS:

El estudio de las neurociencias es uno de los ámbitos más atractivos de investigación en el siglo XXI. Por primera vez disponemos de técnicas y herramientas que nos permiten dar respuesta a las cuestiones que nos inquietan desde hace siglos, desde el enigma de la consciencia a la expresión de las emociones, desde la interpretación de los sueños al origen de los principios morales. La presente obra pone al alcance del lector esas aportaciones, de vital trascendencia para nuestra evolución como seres humanos.

Por sus páginas desfilan, como paradigmas, célebres personajes históricos: Einstein, Lenin, San Francisco de Asís, Ulrike Meinhof, Dalí, Juan Negrín, Freud, Leonardo da Vinci…; distintos trastornos y patologías: la enfermedad de Alzheimer, la anorexia, el autismo, la enfermedad de las vacas locas, la poliomielitis…; diferentes contenidos sobre recientes y revolucionarias investigaciones: experiencias cercanas a la muerte, los estados de consciencia mínima, el germen del altruismo; y asimismo temas que nos interesan enormemente en nuestra experiencia cotidiana: cómo mejorar nuestra memoria, cómo aumentar nuestra capacidad para enamorar, o algo tan en apariencia trivial como que nuestro equipo de fútbol siga cosechando éxitos.



OPINIÓN:

"La nariz de Charles Darwin y otras historias de la neurociencia" es un ensayo compuesto de una magnífica presentación y 37 capítulos, entre los que se encuentran títulos tan graciosos y originales como "Yo no soy tonto, y los bebés tampoco", "El sexo del cerebro" o "¿Tiene Barbie anorexia?".

La presentación, de tan sólo una cara de duración, es preciosa. Se nota que está escrita por alguien que sabe de lo que habla, y que además lo hace de una manera sencilla y amena, con el objetivo de que todos podamos entender lo que nos cuenta sobre la ciencia y, por supuesto, el cerebro. Es una presentación escrita con ganas, y que refleja mucha pasión por este tema. En ella descubrimos que José Ramón Alonso no tiene ninguna duda de que el cerebro es la mejor máquina que existe en el mundo; y razona que es incluso mejor que aquellas que hemos creado los humanos, pues estas últimas han sido ideadas por nuestro cerebro. 

Los capítulos tienen una media de 6 caras cada uno. Son relatos cortos amenizados por fotografías del personaje del que hablan, o de temas relacionados con la historia que nos cuentan, y una pequeña bibliografía para aprender o leer más sobre el tema que se está tratando. Los capítulos pueden leerse independientemente, pues no están relacionados. Además con su lectura tendremos la oportunidad de aprender cosas interesantes en todos y cada uno de los capítulos y de quedarnos un rato pensando y reflexionando sobre lo que nos acaban de contar. Y como creo que lo mejor para entender son los ejemplos, aquí van algunos:

En uno de los capítulos nos confirman que una de las preguntas más solemnes de la Neurociencia es la siguiente: "¿por qué sabes que estás vivo?" Esta pregunta me hizo detener la lectura e intentar pensar de qué manera podría yo explicar a alguien los motivos por los que sé que estoy viva.  Si he de ser sincera, no encontré ninguno convincente. Así que seguí leyendo el capítulo y encontré parte de la explicación: "la consciencia de los humanos es una de nuestras capacidades más misteriosas. No sabemos dónde reside, ni cómo funciona, pero nos consta que es la única explicación de que sepamos que yo soy yo y estoy vivo."

También hay un rinconcito para "el síndrome del Zombie", un capítulo que nos acerca al mundo de las ceremonias vudú y nos cuenta que en ellas se utiliza una neurotoxina que bloquea las terminaciones nerviosas. "la avispa esmeralda [...] inyecta un veneno en el sistema nervioso de las cucarachas; después guía al insecto (drogado por la neurotoxina) a su madriguera, donde planta sus huevos en el abdomen de la infortunada víctima.  La inyección del tóxico hace que la cucaracha no se mueva [...] y cambie su metabolismo para almacenar más nutrientes. Todo ello, para que cuando las larvas de la avispa nazcan tengan comida y devoren a la cucaracha que, por cierto, se mantiene viva durante todo el proceso.  Esto sí que es una historia de terror y no  the walking dead."

Gracias a la lectura de "La nariz de Charles Darwin" he ratificado que a lo largo de todos los tiempos, la apariencia ha sido muy importante. En el capítulo homónimo, nos dicen que Darwin tuvo problemas por la forma de su nariz a la hora de encontrar trabajo e incluso su propio padre, un gran médico, le auguró el siguiente futuro: "de lo único que te preocupas es de andar dando gritos, de los perros y de cazar ratas y serás una desgracia para ti y toda tu familia".  Hoy en día sabemos que las apariencias engañan, y afortunadamente el padre de Darwin se equivocó.

También hay lugar para las artes creativas. Podemos leer cómo Salvador Dalí estaba muy impresionado con la ciencia y la observaba y la intentaba entender, para basar después sus creaciones en ella. Nos explica, entre otras cosas, que Dalí se imaginaba el cráneo con la forma de un caracol, y el cerebro con forma de espiral. Por tanto, continuando con la analogía indica que si se quiere digerir un pensamiento "hay que extraerlo con un palillo. De lo contrario se rompe y no hay nada que hacer".


Este ensayo toca muchos temas, explicados o basados en la ciencia. Nos habla de los dilemas morales, y de cómo un adulto juzga y crítica por las intenciones y no por el resultado, mientras que un niño de tres años juzga por el resultado y no entiende las intenciones. José Ramón Alonso nos ofrece pautas para mejorar la memoria, así como trucos para enamorar a otra persona. También hay hueco en el libro para el canibalismo, donde podremos descubrir que fue el foco de partida para la enfermedad de "las vacas locas". Nos habla de la vida de las personas que quedan en el estado de consciencia mínima y de cómo un hombre tras 19 años en este estado despertó y a pesar de reconocer ciertas cosas que habían pasado durante ese tiempo, era incapaz de asimilar que habían transcurrido 19 años.

Entre las curiosidades que encontramos en "La nariz de Charles Darwin", descubrimos que "Beethoven empezó a desarrollar problemas de salud bastante joven. Al poco de cumplir 20 años, sufrió de diarrea crónica y dolor abdominal, un problema que le acompañaría durante toda su vida, llegando a confesar que el cuarto movimiento de su segunda Sinfonía es una descripción musical del ruido de sus tripas."

A nosotros los lectores, también nos llamará mucho la atención la anécdota que nos cuenta sobre cómo se ideó uno de los principales libros de ciencia ficción y terror gótico: la historia de Frankenstein. En 1816 Mary Wollstonecraft y Percy Bysshe Shelly visitan a Lord Byron que acababa de terminar Prometheus, uno de sus poemas más famosos. Solían reunirse sentados alrededor de la chimenea y leían cuentos de terror donde uno de los temas principales era la resucitación de los muertos.

La hipnosis es otro de los temas que se trata en el libro, al igual que la hipoglucemia. Descubrimos por qué dibujamos un corazón para indicar que estamos enamorados, cuando en realidad el amor reside en el cerebro. Nos recuerda que algunas virtudes como el compañerismo, la empatía, la búsqueda de la ecuanimidad, la preocupación por el débil, no son exclusivas de los seres humanos; y que sentirnos unidos a otros seres y formar vínculos es lo que nos hace más felices.

Nos habla del autismo y de las ideas preconcebidas que tenemos sobre las personas que sufren este trastorno: "decir qué tipo de trabajo es apropiado para un autista es como preguntar qué tipo de trabajo es apropiado para una mujer".

Hay un capítulo titulado "Bendito dolor" que me ha calado muy hondo. Es un capítulo con menos toque de humor, y que me ha tocado la fibra sensible. En él nos habla precisamente del dolor. ¿Quién no ha pensado alguna vez:  "oh, si pudiera librarme del dolor" ? Yo muchas veces y en muchos momentos diferentes de mi vida. En cambio tras leer este capítulo y ponérseme los pelos de punta tengo que cambiar de opinión. 

Nos narra la mala suerte que tienen algunas personas que no sienten dolor y que se rompen los huesos, tienen infecciones graves y se hacen daño sin darse cuenta, o bebés que se machacan la lengua mordiéndosela como su fuera un chicle sin ser conscientes de lo que están haciendo. Nos cuenta lo peligroso que es y cómo lo sufren este tipo de personas, que no suelen superar la veintena. Tras leer este capítulo comprendo "la suerte de sentir dolor" y me hago a la idea de la desesperación que puede llegar a ser esta enfermedad para unos padres.Y ahora opino como ellos sobre el dolor: "no sabes la suerte que tienes de poder sentirlo".


Podría seguir poniéndoos muchos más ejemplos, para que veáis lo interesante que me ha resultado este ensayo, pero creo que es mejor que cada uno lo descubra por sí mismo. "Dicen que los sueños son una ventana al alma pero también son, sin duda, una puerta a los mecanismos de nuestra mente. En la noche, los engranajes de nuestros pensamientos no desaparecen, se mezclan con ruedas curvas, como los relojes blandos de Dalí, se deforman, aparecen piezas nuevas y a veces, de ese caso onírico, surgen cosas que el cerebro despierto no alcanza a imaginar"."Para conseguir grandes cosas, debemos soñar y actuar."

En definitiva, a lo largo del ensayo nos iremos dando cuenta de que todos los capítulos tienen la misma estructura. Y se generan metiendo en una coctelera parte de la Historia, algunos datos biográficos muy resumidos, estudios científicos, y una gran dosis de humor. Agítese bien la coctelera y tendremos "La nariz de Charles Darwin".

Así que no me queda más que deciros la última frase que aparece en la maravillosa presentación de este libro: "anímate a explorar ese misterio, ese universo de kilogramo y medio de peso que es el cerebro humano."

10 comentarios:

Isabel dijo...

Madre mía, no sabía que este libro era tan interesante, buenísima la reseña y super trabajada, enhorabuena, te felicito, me ha llamado muchísimo la atención muchos de los puntos que comentas, bueno por no decir todos. Voy a tener muy en cuenta este libro. Besos

Al rico libro dijo...

¡Ostras! Vaya pinta más buena. Gracias por presentárnoslo porque no lo conocíamos.

albanta dijo...

Es un género que toco muy poco. Y ahora no estoy para complicaciones.

Ana Blasfuemia dijo...

Me ha encantado esta entrada, porque además es un tema que me interesa muy mucho y me gusta que haya libros que acerquen esta temática de forma amena. Me lo apunto.

Magnifica reseña, que me voy tocando palmas y todo ;) Besos!

Marilú CuEnTaLiBrOs dijo...

Tú lo has dicho, muy interesante, este lo llevo bien apuntado. Todas esas cosas que va resolviendo y el mimo que parece desprender me llaman. Además me parece una buena opción para animarme a leer más ensayo. La reseña estupenda!
Un beso

Enzo dijo...

Este tipo de libro siempre me gusta, así que me lo llevo apuntado.
Un beso.

EldanY dalmaden dijo...

Uhmm, un libro para pensadores de miras abiertas...
No está mal para cambiar un poco de aires.

Saludos.

Margari dijo...

Pues empecé a leer la reseña pensando que éste no era libro para mí, pero al final has conseguido tentarme, aunque es un género al que no me acerco mucho. Pero como se cruce por mi camino, le dooy uan oportunidad.
Besotes!!!

Isabel Macías dijo...

Me alegro de que os haya gustado. Me encantan vuestros comentarios.

Un saludo.

Fesaro dijo...

Interesante obra, la verdad es que esta editorial saca muy buenos libros

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